Solidaridad con el Pueblo Brasilero y Dilma Rousseff

    En Chile, la libertad de expresión es un derecho fundamental que se encuentra regulado en el art. 19 de la “constitución”, la cual señala que esta corresponde a la libertad de emitir opinión, de informar, sin censura previa, en cualquier forma y por cualquier medio, sin perjuicio de responder de los delitos y abusos que se cometan en el ejercicio de estas libertades. Constitución que para nosotros es espuria. No así, para los que se llenan la boca hablando de democracia y de libertad, disfrazando la realidad del país, censuran descaradamente y violan los DD.HH de manera sistemática, ante cualquier compatriota que piense diferente o no sea obediente a este sistema lapidario. Existiendo tantas evidencias en la memoria y la retina del pueblo sobre estas censuras cotidianas, ejercidas mayormente mediante la fuerza, es que no podemos quedar ajenos a los destemplados discursos en contra de la entrevista a Mauricio Hernández Norambuena, Rodriguísta que se encuentra hace dos años en Chile, cumpliendo condena en la Cárcel de Alta Seguridad (CAS), después de 16 años en Brasil, pasando por 18 años de un régimen de incomunicación y castigos inéditos, pero que a pesar de los vejámenes y agresiones hacia su persona por haber sido parte del FPMR, se mantiene con un temple y fuerza moral intacta, Siendo esta consecuencia y fortaleza en particular, la que moleste al estado neoliberal y sus patrones organizados en la llamada UDI, agrupación política compuesta fundamentalmente por aquellos que en dictadura eran serviles colchones de seguridad, de infraestructura, de logística y muchos guías de la siniestra DINA y CNI. Estos que bajo las sombras escondían a los fascistas que abusaban y violaban, ponían corriente, sacaban uñas con alicates, entre tantas formas macabras que utilizaban para torturar, asesinar y también desaparecer a hombres y mujeres, manteniendo el pacto de silencio que hasta hoy es inquebrantable y que algunos llevan consigo vistiendo de “ilustres diputados, Senadores y Ministros” en ejercicio. Esta libertad de expresión entonces, solo podemos verla en plenitud ejercida por aquellos rastreros que obedecen al neoliberalismo y totalmente mitigada o prohibida cuando se trata de ciudadanos que piensan distinto o que claramente expresan y denuncian lo que se trata de ocultar. Por ello, ante quienes pretenden ridiculizar o simplemente deslegitimar las palabras de un Rodriguísta, debemos decir que el Rodriguísmo es la dignidad incólume que se construyó durante la lucha en contra del tirano y el fascismo de los militares traidores a la Patria, de la desvergonzada actitud de la oligarquía y de los partidos políticos de derecha que esperaban que su aparato de lacayos hicieran la pega sucia para repartirse el motín. El Rodriguísmo es una forma de vida, es una actitud frente a la diferencia de clases y a los atropellos de esta. Estamos convencidos que mientras exista un Rodriguísta, continuaremos con la tarea junto al pueblo, de liberar a esta larga y angosta faja de tierra del yugo explotador. Somos hijos de Lautaro, Michimalonco, Caupolicán, Janequeo, Rodríguez, Javiera, Recabarren, Allende, Cecilia, Tatiana, Raùl, Benito, Arenas y tantos héroes y heroínas que han regado con su sangre la lucha por la Libertad de nuestra Patria. El FPMR sigue y seguirá por la senda de la dignidad de nuestra clase y no dejaremos de ser consecuente con nuestros principios, aunque en nuestro camino existan equivocaciones o malas decisiones. Razones que no detienen nuestra tarea, más bien nos enseñan a trazar un camino mejor, convencidos de que lo realizado en el pasado, obedecía al deber patriótico frente a los crímenes de una tiranía, que hoy quedan arrumbados en papeles bajo la justeza de una falsa Democracia y la perpetuación hasta ahora de la impunidad. Han trascurrido 18 meses de la evasión estudiantil y revuelta social, impulsado principalmente por las y los jóvenes, que decidieron revolucionariamente cambiarlo todo y no ceder a nada. Concentrando el descontento popular, que se ha mantenido por generaciones marcadas post dictadura. Después de tantos años de la conformación asquerosa de los partidos tradicionales que negociaron la salida del dictador, cumpliendo a cabalidad acuerdos y tratados, terminando de vender los recursos del estado a manos privadas y que desde sus cargos en conjunto a los partidos opositores, crearon leyes para proteger al empresario, que financia sus campañas electorales. Largos años en que la impunidad, la corrupción institucionalizada en estamentos públicos y carabineros, los militares asesinos y partidos políticos vendidos jugaran con la dignidad de nuestra clase. Largos años que acumularon la impotencia de un pueblo, que hoy, decidió ponerse nuevamente de pie para copar las grandes Alamedas que Salvador Allende alguna vez divisó en sus palabras revolucionarias. Las calles embellecidas con colores y consignas, con un pueblo cansado alzando la voz, fueron confinadas nuevamente por un virus que estos burgueses han utilizado a conveniencia, con el afán de mantener desmovilizada a la población. Sin dejar de recordar que estos mismos políticos, colgados de las demandas sociales, se reunieran en una mesa de diálogo creando el “acuerdo por la paz”, donde se urdió el asqueroso negociado, que como costumbre, nuevamente traiciona al pueblo. La convención constituyente no es más que otra maquillada propuesta, donde el objetivo es proteger los intereses de los más ricos, la clase explotadora, que pretende hacer creer que cambiaremos la constitución pinochetista con “constituyentes” salidos de los mismos partidos políticos que se han constituido en una casta de malhechores, en donde los “Independientes” tienen muy pocas probabilidades de incidir, más bien terminan validando el proceso. Nuestra posición como FPMR, lo hemos dicho reiteradamente desde nuestro primer manifiesto, el único camino a una patria libre y soberana es una “asamblea constituyente” con plena participación de los pueblos. Mientras intentamos retomar las calles convencidos del camino soberano, rechazamos absolutamente la farsa política que nos ha impuesto un gobierno con la aprobación popular más rastrera de la historia (4%), mientras los montajes y violaciones a los DD.HH constantes en las movilizaciones y protestas continúan. La lucha por la recuperación territorial del Wall mapu y la violencia ejercida hacia los presos políticos mapuches y de la revuelta son pan de cada día. Entre noticias que desvirtúan la realidad, se trabaja en silencio el “Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico TPP 11”, que hace unas semanas Piraña decretara resolver de manera “urgente”, donde las multinacionales negociaran sus productos y los privados se beneficiaran amparados a mecanismos de solución de disputas entre Estados (inversionistas y Estados), que establece que las corporaciones pueden llevar a los Estados al nuevo tipo de tribunal internacional cada vez que, según ellas, vean que no se cumplan los objetivos. La urgencia de aprobación del TPP 11, antes de las urnas es clara evidencia de que estos negocios siempre han sido y serán el plato fuerte que los mueve para conservar sus privilegios y jamás se vele con voluntad sobre los derechos de la clase trabajadora, motor de la patria. La burguesía jamás querrá perder privilegios, la oligarquía le teme al pueblo… El Estado Neoliberal usa cualquier subterfugio para seguir gobernando de manera dictatorial, ha instalado este sistema electoral, el proceso constituyente que nada tiene que ver con lo que dejaron claro las movilizaciones de millones de ciudadanos. Con la inmoralidad que los caracteriza desparraman los recursos del Estado en Generales del ejército y carabineros para obligar a los subordinados uniformados a salir a las calles provocando el terror. Así como han militarizado al Wall mapu y violado los DD.HH de mujeres, niños y hombres en las comunidades de todo el territorio mapuche, encarcelando y creando montajes incluso, a la autoridad espiritual Machi Celestino Córdova y el Lonko Alberto Curamil, que estando en prisión es elegido como nobel verde, con el premio GOLDEN de ecología mundial, hoy en libertad. El terrorismo de Estado brutal y despiadado, ha pasado por encima de La Ley indígena 19.253, promulgada el 5 de octubre de 1993 y el tratado internacional 169 de la OIT. Obviamente, pues Generales, oficiales y políticos mantienen negocios con las forestales, el robo de la madera. Las hidroeléctricas arrasan con la flora y fauna, queman los bosques, mientras los medios de comunicación aportan para desviar la atención del público, generando hipótesis donde siempre los culpables son los más débiles, como el asesinato del pequeño Tomas Bravo, que bajo extrañas circunstancias y obstaculizaciones de evidencias, apunta claramente que el crimen fuere perpetuado por personal de la forestal Arauco. Vergüenza dan cuando se refieren a Gobiernos elegidos por sus pueblos como Cuba digno, que ha exagerado en bondad, solidaridad con los pueblos del mundo. Así como La República Bolivariana de Venezuela que ha creado dispositivos en busca de las relaciones igualitarias y de respeto con América latina y el caribe creando el Celac, ALBA, Mercosur, Unasur y Petrocaribe. Los gobiernos de derecha, como el de nuestra patria, con sus infelices gobernantes, repiten como papagayos las orientaciones de la CIA para mantener los bloqueos que tanto daño provocan a los pueblos. Claro ejemplo tenemos con Michelle Bachelet Jeria, Aroldo Muñoz e Insulza que nada tienen que envidiar al Padre de Piñera, Manuel José Piñera Carvallo o Cristián Edwards del Río, reconocidos miembros de la CIA. El pueblo, los ciudadanos y ciudadanas pasaremos la cuenta a estas castas de ladrones que han entregado la soberanía nacional al imperio a cambio de sus comodidades y negocios en desmedro de nuestra Patria. Por los que estamos, por los que han partido, por los desaparecidos(as), por los presos(as) políticos(as) mapuches y de la revuelta, para quienes exigimos la libertad inmediata y para aquellos que cumplen condenas, mejoras de las condiciones carcelarias. Fin a los tratos vejatorios dentro del sistema penitenciario común y político, no más violaciones a los derechos humanos. Exigimos se respete y garantice la dignidad, integridad física, sicológica y moral a los internos, a nuestros hermanos Rodriguístas en prisión y a tantas y tantos otrxs compatriotxs. No debemos soltar las calles, debemos organizarnos en nuestros territorios, no dejemos la consigna, la denuncia, las barricadas y la consecuencia con nuestra lucha, por una patria libre y soberana. El FPMR, está presente en los territorios, junto al pueblo, está presente luchando contra la tiranía de los pueblos y contra cualquiera que ejerza el abuso de poder sobre nuestra clase.

 

¡A continuar la lucha! ¡Vamos junto al pueblo y nuestros héroes y heroínas a cambiarlo todo Porque todo debe ser cambiado!

¡HVOM!

Frente Patriótico Manuel Rodríguez

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